El gobierno canadiense no entiende ni aprecia la importancia del medio ambiente; tampoco entiende o aprecia el desarrollo sostenible. Es imprecindible que el público canadiense - no sólo los grupos ecologistas - tome posición con respecto a lo que queda del proceso de evaluación ambiental federal. Solamente de esta manera, habrá la posibilidad de construir un marco coherente y consistente para la planificación de un desarrollo sostenible.
Al revisar los acontecimientos durante los últimos dos años, se puede concluir que el gobierno federal considera la evaluación ambiental como una molestia o un obstáculo. Tomamos como punto de partida, el cese de la Ley de Protección de Aguas Navegables y pasamos a la exclusión de requisitos de evaluación para los proyectos de “estimulo”, y luego al hecho de que el gobierno aprovechóla propuesta de presupuesto para el año 2010 para contrarrestar la decisión de la Corte Suprema de Canadá que fue al favor de Mines Alerta (caso sobre la mina Red Chris). El gobierno actual no comparte (o tal vez no logra entender) nuestra visión de la evaluación ambiental como parte de un proceso de planificación integral y participativa cuyo fin es el...






